Nadando entre historia, descubre rincones de Nápoles.

¡Ciao a tutti! Para este post os traigo a Nápoles la cuna de la pizza, capital de la región de la Campania y observadora permanente del Vesubio. Arte, gastronomia e historia definen a esta ciudad grandísima con una diversidad enorme.

Su centro histórico posee un legado cultural inmenso. Por esta ciudad pasaron los griegos, romanos, bizantinos, normandos, franceses e incluso españoles de hecho uno de los cuartieres o barrios es el español. Yo me alojé en la zona del puerto, punto medio entre el centro histórico de Nápoles, el mar y la estación de ferrocarril. Esta ciudad desafortunadamente no tiene playa para tumbar la toalla y gran parte del lungomare (paseo marítimo) la ocupa el puerto tanto de mercancías como deportivo aunque esto no es excusa para nadar entre patrimonio histórico.
El lungomare está rodeado de grandes rocas a modo de parapeto contra las olas así que los Napolitanos las aprovechan para colocar la toalla y lanzarse al mar. Cerca del Castell del Ovo, un castillo que se encuentra en un islote unos 50 metros mar a dentro comunicado por un pequeño paso hasta el paseo marítimo, hay un espigón donde puedes pararte a darte un chapuzón con unas vistas espectaculares, el Golfo de Nápoles y el Castell del Ovo. Nadar aquí es increíble.

Otro pequeño rincón que descubrí gracias a un Napolitano de pura cepa es el “Parco del Vomero” situado justo en la cima del monte donde se ubica esta ciudad. Tiene recorrido circular y bastante ambiente de runner, pero sin lugar a dudas este es el mejor sitio para correr y pararte delante de un pequeño mirador con vistas a las isla de Isquia. Si haces coincidir tu carrera con la hora de ponerse el sol podrás ver un atardecer que te enmudece.

Otra actividad que puedes hacer es trekking por el Vesubio y Pompeya. Teniéndolos e tan cerca no puedes dejarlo escapar. Lo mejor es tomar el tren circumvesubiano para poder ir con tranquilidad y sin horarios. La primera parada es en el conjunto arqueológico de Pompeya. Es muy extenso por lo que vas a tener que andar bastante para ver todo lo que ofrece. La ruta de este día continúa hasta la cima del Vesubio. Prepárate para subir kilómetros de cuestas empinadas hasta la cima, es todo un reto. El terreno en la mayor parte de los tramos es de roca volcánica muy pequeña por lo que si añadimos la inclinación del terreno la dificultad para subir la sinuosa y estrecha ruta es bastante. Una vez en la cima puedes ver el cráter del volcán y unas vistas de todo Nápoles además de las ciudades que rodean al Vesubio.

El centro histórico de Nápoles tiene muchísimas callejuelas además si añadimos que el tráfico es horrible, no es muy buena idea alquilar una bici en esta ciudad por lo que o bien lo haces andando o corriendo, en mi caso probé ambas opciones. Te recomiendo que andes y dejes la carrera para la zona del puerto. Por entre sus callejuelas encontrarás muchos restaurantes y pizzerias pero en Via dei Tribunali probarás la mejor pizza napolitana que jamás hayas comido. En Sorbillo hay colas kilométricas para poder tomar asiento pero su pizza merece la pena, con ingredientes naturales y una masa exquisita. Justo en la misma calle una pequeña pizzeria que hace esquina llamada Decumano te ofrece la pizza tradicional napolitana, la margarita. Simple pero deliciosa. Después de una larga caminata es una buena opción para reponer fuerzas.
La masa de la pizza es alta en hidratos de carbono por lo que si comemos una pizza después de realizar cualquier actividad física nuestras reservas de glucógeno volverán a estar preparadas para ser usadas.

Nápoles va cambiando tu visión de ella conforme la vas conociendo más a fondo. La oferta cultural y de museos es enorme. Ciudad muy diversa y grande aunque lo esencial lo verás pasando un par de noches, así que si quieres probar la mejor y más original pizza, atardeceres de ensueño mientras corres y nadar entre historia este es tu sitio!

¿Piedras en el camino?, no importa las reúno todas y me construyo un castillo.

2017-07-07T06:33:28+00:00

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